- Ponte de frente al espejo a la distancia de un brazo, con tu cara en el cristal.
- Levanta una mano a la altura del pecho, con la palma hacia el espejo, y mantenla quieta un segundo antes de moverla.
- Revisa la luz. Una ventana o un foco detrás de ti, o un cuarto muy oscuro, hacen difícil ver las manos. La luz pareja y de frente funciona mejor.
- Asegúrate de que nada tape la cámara al costado del espejo: una toalla, un producto, una capa.
- ¿Nada todavía? En la app, pon el espejo en un modo que use gestos (los modos silencio y apagado los ignoran a propósito).
Los gestos son para la persona en la silla y el estilista a su lado. Alguien al otro lado del salón queda fuera de alcance a propósito.